Lo que sigue a continuación no es de mi autoría, aunque comparto lo
expuesto por el investigador anónimo. Tantos años de experiencia me han
puesto al lado de los hombres que reman, muchas veces contra la corriente
y otras con “apretados” resultados, en el afán de conseguir ese tesoro tan
preciado: “my prescioussssss” diría Golum. “Bombón asesino” diría la
monada.
No está transcripto tal cual se halló el documento original, dado que hubo
que descifrarlo y traducirlo a un idioma que todos entendamos y se pueda
hacer público. Mariano sabe de lo que hablo.
Aquí van las consideraciones a tener en cuenta para que esa sacerdotisa
nos entregue su cofre sagrado (o al menos nos deje abrirlo).
Lo podríamos titular:    “ De cómo un elefante puede con la hormiga”

¿Por qué tanto histeriqueo y tanta vuelta para dejarnos acceder a ese
lugar casi prohibido?
Si bien la edad promedio a la que nos dejan entrar es a los 20 o 21 años,
recién podemos disfrutarlo sin tapujos ni tantos miramientos de los 27 en
adelante. Eso se debe a que uno ya no es ese impetuoso jovencito al que
por las venas le corre solo actimel y va ciegamente empujando todo lo que
se le pone delante, sino que cuenta con más experiencia y sabe de los
sinsabores y aprendió de los propios errores de “cachorro quente”.
Esto no se trata de romper, ni de abrir, ni nada que tenga que ver con la
violencia. Es no apto para rápidos y furiosos, ya que se asemeja al arte.
ES un arte. Y el que mejor lo hace es el artes-ano.
Cuando te dicen: -No porque a Fulana le dolió, y a Mengana no le gustó y a
Perengana la tuvieron que revivir con un desfibrilador,  tenés que
entender que es porque alguien trató de enhebrar una aguja de cirujano con
una soga de alpinista. Y eso se convirtió en leyenda urbana.
Repito: es un arte.
Y como tal no se pregunta. ¿Puedo dedicarme al arte? ¿Puedo hacerte una
artesanía? Si preguntaste, perdiste desde el vamos. Salvo que la compañera
sea más piola que vos y te muestre solita el camino.
Si eso pasa, entonces se puede preguntar sin temor a las respuestas más
hirientes; pero por lo general no se pide, se encuentra solo.
Eso sí: si te dejan entrar tenés que saber como se comporta un explorador
o un buzo. Tenés que saber del tema, bah.
Sinó, se corta lo que se denomina “Cadena de Favores”.
Es decir, si lo hiciste mal y causaste algún daño aunque más no sea
psicológico en ella, esa fémina no entrega más su baúl de riquezas.
Entonces el que venga después de vos no va a tener la oportunidad de
conocerla de otra manera que no sea la convencional. ¿Capisce?
Como en todo deporte hay que entrar en calor. Y qué mejor para eso que
recrear un clima tropical, o sea, caluroso y húmedo. Y para eso hay que
soltar la lengua. Si. Aunque suene feo hay que recorrer la zona a explorar
desde las cercanías, cada vez más cerca y orillando la puerta del templo
sagrado (algunos lo llaman “el ojo del cíclope”).
Una vez que esté toda la zona con una humedad relativa del 99 % es muy
difícil que se ponga en “guardiana del honor”. Ahora si no hiciste nada
por recrear ese clima de selva tropical, ni en joda se te ocurra entrar.
Pasos a seguir en este orden:
1-      Tradicionalmente hacer varias excursiones  a lugares conocidos y de
acceso libre.
2-      Lograr satisfacer 2 ó 3 veces a esa sacerdotisa.
3-      Dejarla que juegue con el “Cetro del poder” un ratito; pero sacárselo
antes de que lo haga sucumbir. Así quedará con ganas de otro sacrificio…
4-      Tomar todo el brebaje que ella prepare y segregue de sus entrañas y en las condiciones que exija
(no hay que hacer enojar a las divinidades).
5-      Como quien no quiere la cosa ir a beber del cuenco que está en la
puerta sagrada (lingüinnni al amaretti).
6-      Si en ese momento las dos rocas que resguardan la puerta tienden a
aplastarnos la cara o la sacerdotisa se pone incómoda, retrocedé un paso y
preguntá: ¿Te jode?
Este punto es clave ya que plantea dos hipótesis:
-¿Te jode?
– Sí. Me jode.
-Por?
-No me gusta.
-Pero a mí si. Está buenísimo!!!
– Te dije que no.  A vos te gustaría que yo tome de tu cuenco sagrado?
– Ojalá Diosa,  quieras beber de mi cuenco!!
– Sos lo peor, ¡que la ira de los dioses caiga sobre tí y tu madre!!!.
– Bueno, hasta acá fue lindo. En la esquina para el 65.
En ese caso todo lo invertido económica y emocionalmente en esa aventura
fue al divino botón (por no decir al pedo).
La otra posibilidad es la siguiente:
     -Te jode?
     -Jajajaja, nooo, es que me da cosquillas, Dios….!
     -No invoques que me pongo más loco y tengo ganas de inmolarme en esa
oscuridad…!!!
     -Me da cosquillas!
     -Pero sigo?
     -Sí! Dale…

     Ya tenemos la gracia de la sacerdotisa y podés continuar con una
seguridad del 90% de que no te clavará un puñal.
7-      Ella está en la posición ritual y si te desprevenís cambiará de forma y
esperará a un misionero, por lo tanto cada segundo que ella  esté en la
pose de sacrificio es vital para el éxito del ritual.
8-      Con los ojos cerrados recorré la puerta oscura como si fuera lo último
que queda dentro del cucurucho.
9-      Siempre haciendo los pases mágicos con las manos a tientas, cosa que la
sacerdotisa comience  a entrar en trance.
10-     En casi el sumun del trance ella comenzará a hacer cánticos extraños
in crescendo.
11-     Los primeros 2 minutos parecerá que está incómoda y se enfurecerá,
pero después solita te va a agarrar de la cabeza para que te adentres en
ese mundo oscuro.
12-     Ahí hechá mano de lo que sea que hayas llevado como sustancia para
evitar raspones y /o lastimaduras.
13-     Comenzá tanteando si la puerta no se cierra (es menos doloroso perder
un dedo o dos que la cabeza).
14-     Si no hay peligro, entonces como dijo el Maestro: “¡Adianchi!”.
15-     Y ahí estás, por fin, en ese templo que parecía inhóspito y hasta
hostil; pero que resultó cálido y acogedor. Y encima con el beneplácito de
la sacerdotisa que te acompaña en tus entradas y salidas con sus manos!!!!
Gracia divina , los dioses están contentos!
16-     Para dejarla más feliz decile oraciones y palabras en su idioma. Y a
lo que ella te pregunte contestale sin dudar: ¡Siiiii!
17-     No trates de apurarte, que ella te marque el camino y el ritmo; pero
siempre a paso firme.
18-     No dejes de satisfacerla con pases mágicos, acordate que las manos no
las podés dejar quietas, si no ella pensará que te estás por robar algo
19-     Ya podés morir dentro del templo. Es un lugar sagrado y resucitarás
más tarde.
20-     Pero una vez muerto no pretendas que ella te haga resucitar dándole su
aliento al “Cetro de Poder” No señor. Eso la hará revolcarse en
convulsiones. A cualquier mortal inclusive.
Cuando salgas del templo hacélo despacio, ya que si te vas de golpe ella
sentirá como que algo la abandona desde lo más profundo de su alma
(sensación de “mehago”).
Salí sin que te vea ya que puede ser desagradable el estado en que lo hagas.
Si los aromas no son a lavanda, bueno….¿qué esperabas?
Es muy posible que la puerta quede abierta, no te preocupes. Ella no lo
sabe y se cerrará en unos segundos.

Esta traducción a idioma civilizado ha intentado mantener la esencia del
manuscrito.
Espero haber contribuído a revitalizar este blog que teníamos abandonado.

El Pelado.

Temas:

7 comentarios on Consejos para una entrada triunfal (a lugares prohibidos…)

  1. Marcos dice:

    Me gusto, muy real!
    Saludos

  2. Pitxi dice:

    Jejejeje, muy bueno si señor, mis felicitaciones al autor y al pela por hacernoslo llegar, real como la vida misma!!!!!

  3. Chuso dice:

    Habrás dejado de ser un cachorro quente…

  4. Larry dice:

    Jejejeje, muy bueno si señor, mis felicitaciones al autor y al pela por hacernoslo llegar, real como la vida misma!!!!!

  5. Fer dice:

    Pela, que descripción sublime!!!

  6. Muchilo dice:

    Pela, que ladrón, lo robaste de acá y lo reescribiste apenas:

    http://www.arielblanco.com/200.....-100-safe/

  7. Pelado dice:

    A Muchilo, quien quiera que seas:
    ¿No leíste la introducción? Ahí mismo aclaro de entrada que el texto no es de mi autoría, simplemente le dí un poco de fantasía para poder ponerlo aquí. O sea: la comparación con la entrada a un templo sagrado sí es mía. O como vos decís, lo “reescribí”, si es que reescribir significa disfrazarlo para hacerlo menos pornográfico y explícito. Pero no digas que robé, no me llames ladrón. Simplemente me lo mandaron por mail y me preguntaropn si se podía publicar. Nunca plagié. Nunca lo haría. Tengo un poco de cerebro para escribir mis propias historias.
    ¿Vos escribís algo además de comentarios? Me gustaría leerlo.
    Gracias por darme la oportunidad de aclarar lo que ya estaba claro desde el principio.