Hay partuzas y partuzas...y para esas en las que un grupo de amigos se junta a degustar una comida típica española, ya sea paella, o un tapeo de aquellos, nada mejor que terminar la engullida ibérica con una bebida típica: la queimada.
Yo la probé en la casa de Sergio, hecha con sus propias manos y con aguardiente traída especialmente de no-me-acuerdo-donde.
A continuación, la leyenda e historia de la queimada, enviada por uno de los más fieles lectores del blog. Y como no podía ser de otra manera, la receta al final, por supuesto. Dedicada a los que reclamaban recetas novedosas...
Queimada, el rito del fuego
Hoy quiero contarles una historia, que va da la mano de una tradición Gallega y que me gustaría que conozcan, aquí va:
En el principio de los tiempos todo era caos, el hombre vivía en la oscuridad, en el paraíso de la ignorancia.
PROMETEO, su creador, lo observaba con abatimiento, no era su obra humana tan vistosa como las flores, ni tan intensa como los cielos, ni tan enigmática como los océanos. Y decidió robar a los dioses el fuego y a hurtadillas entregárselo al hombre para la humanidad se liberara del oscurantismo, fuera libre y descubriera la luz del conocimiento. Los dioses enojados, condenaron a PROMETEO a morir y renacer cada día e idearon a la mujer, intuitiva y curiosa. PANDORA la llamaron, y la enviaron junto a los hombres y le entregaron un regalo, una cajita de plata con la prohibición expresa de que nunca descubriera su contenido.
PANDORA, con esa curiosidad femenina tan intuitiva, un día de solsticio de verano abrió la cajita de plata y de su interior manaron los males del mundo. La muerte, la envidia, el egoísmo y el miedo, sembrando entre los hombres la desconfianza. Desde aquel día los hombres fueron percibiendo que jornada tras jornada el día se iba recortando y la noche se hacia mas larga. El miedo a verse de nuevo condenados a la oscuridad perpetua les animo a prender fuegos, querían ayudar al sol a mantenerse vivo. PANDORA volvió a mirar dentro de la cajita de plata y en una esquina, silente y tímida se encontraba agazapada la ESPERANZA. Y corrió hacia los hombres a decirles que no estaba todo perdido que aun les quedaba la esperanza, y se puso en camino hacia el lugar donde muere el sol cada día, siguió el sendero que se dibuja por las noches en los cielos y que conduce hasta ese lugar que los griegos llamaban la TIERRA DE LA MUERTE, ese lugar donde el Sol es engullido cada atardecer por el océano, esa tierra que los romanos llamaron FINIS-TERRAE frente al mar tenebroso, el ocaso del mundo, la COSTA DE LA MUERTE.
PANDORA llego a Galicia observo que por fin el fuego regalo de PROMETEO frena el declive de la luz, que el sol volvía a renacer día a día y llamo a ese día solsticio de invierno, y organizo una fiesta, donde el Dios luz renacía. Desde entonces en todos los pueblos de la Tierra festejaban ese día del nuevo nacimiento de luz.
Han pasado muchos años y lo hemos olvidado, ya no hacemos hogueras ni guardamos el fuego de ese día para que nos ilumine todo el año, hoy otras luces nos iluminan, hoy ponemos arbolitos con luces en Navidad, los comercios se iluminan con luces de neon.
Pero las mujeres de Galicia, fieles a PROMETEO guardaron el fuego, unido a la tierra y al agua, en secreto, sin que los dioses del Olimpo se enteraran, y elaboraban la queimadas en sus hogares, conjurándose con PANDORA para no perder la esperanza.
Así desde la noche de los tiempos esta pócima milagrera la se usa para curar las llagas del alma y mantener siempre viva la esperanza.
La Queimada es una fuerte bebida alcohólica de la tradición gallega, y propia de su gastronomía.
Según la tradición, esta bebida tomada tras la pronunciación del conjuro funciona como protección contra maleficios, además de mantener a los espíritus y demás seres malvados alejados del que la ha bebido
Todo el ritual de preparación está dirigido a alejar a los malos espíritus y a las meigas que, según la tradición, acechan a los hombres y mujeres para intentar maldecirles ya sea por diversión, por venganza, por algo que han realizado anteriormente. Cualquier ocasión es buena para realizar una queimada: una fiesta, reuniones familiares o de amigos. Tras la cena, en la oscuridad de la noche, los comensales se reúnen alrededor de la queimada, para animar los corazones y estrechar los lazos de amistad. Uno de ellos se encargará de darle el toque final levantando con un cucharón el líquido en llamas y dejándolo caer poco a poco en el recipiente mientras pronuncia el conjuro, lo que crea un ambiente muy especial
Ingredientes: Aguardiente, azúcar blanco fino, cortezas de limón y algunos granos de café Preparación: En un recipiente de barro cocido de vierte el aguardiente y el azúcar, en la proporción de 120 gramos por cada litro de líquido. Se añaden cortezas de limón y los granos de café. Se remueve y se le prende fuego, con un cazo, en el que previamente habremos colocado un poco de azúcar con aguardiente, muy despacio, se acerca al recipiente hasta que el fuego pase de uno a otro. Se remueve hasta que el azúcar se consuma. En el mismo cazo se echa un poco de azúcar, esta vez seco, y colocándolo sobre la queimada se mueve hasta convertirlo en almíbar, que se vierte sobre las llamas y, removiéndolo, esperamos a que las llamas tengan un color azulado...
Cuando empieza a apagarse, pero mientras el aguardiente aún arde, se recita el "esconxuro" también llamado conxuro.
Búhos, lechuzas, sapos y brujas.
Demonios, trasgos y diablos, espíritus de las nebulosas sendas.
Cuervos, salamandras y hechiceras: hechizos de las curanderas.
Podridos tallos agujereados, hogar de los gusanos y alimañas.
Fuego de las Santas Compañas, mal de ojo, negros hechizos, olor de los muertos, truenos y rayos.
Aullido del perro, pregón de la muerte; hocico del sátiro y pie del conejo.
Pecadora lengua de la mala mujer casada con un hombre viejo.
Infierno de Satán y Belcebú, fuego de los cadáveres ardientes, cuerpos mutilados de los indecentes, pedos de los infernales culos, mugido de la mar embravecida.
Vientre inútil de la mujer soltera, maullar de los gatos que andan en celo, greña sucia de la cabra mal parida.
Con este cazo levantaré las llamas de este fuego que se asemeja al del infierno, y huirán las brujas a caballo de sus escobas, yéndose a bañar en la playa de las arenas gordas.
¡Oíd, oíd! los rugidos que dan las que no pueden dejar de quemarse en el aguardiente quedando así purificadas.
Y cuando este brebaje baje por nuestras gargantas, quedaremos libres de los males de nuestra alma y de todo embrujo.
Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego, a vosotros hago esta llamada: si es verdad que tenéis más poder que la humana gente, aquí y ahora, haced que los espíritus de los amigos que están fuera, participen con nosotros de esta Queimada.
Espero les halla gustado y puedan repetir esta traición en alguna que otra partuza .Nos vemos Sergio