viernes 21 de diciembre de 2007

Venganzas Femeninas - Volumen 3


El marido, en su lecho de muerte, llama a su mujer.

Con voz ronca y ya débil, le dice: -Muy bien, llegó mi hora, pero antes quiero hacerte una confesión.
No, no, tranquilo, tú no debes hacer ningún esfuerzo.
Pero, mujer, es preciso.- insiste el marido - Es preciso morir en paz.
Te quiero confesar algo.
Está bien, está bien. ¡Habla!

He tenido relaciones con tu hermana, tu mamá y tu mejor amiga.
Lo sé, lo sé...

¡¡¡Por eso te envenené, hijo de puta!!!

1 comentarios:

Infraganti dijo...

Parecia demasiado buena, no ?