Las mini vacaciones, se terminaron, por lo menos para mí. Y como tenía que volver al “yugo” enseguida, ayer a la noche recalé en mi “Home Sweet Home”…solita. Y tuve que volver en avión. Solita.
Para muchos esto no debe ser nada llamativo, pero algunos pocos que conocen de mis gustos y también mis fobias, sabrán que pocas cosas me dan más pánico que subirme a un avión, en realidad ahora no se me ocurre ninguna otra….
La cuestión es que cada vez que lo hago, trato de “relajarme” de alguna forma, si no es con alguna de esas pastillitas maravillosas ansiolíticas, es con unos vasitos de alguna bebida que me haga pensar en otra cosa.
Como me olvidé de llevar desde acá, anduve como loca, pidiendo que alguien se apiade de mi y me regale algún quimico (legal por supuesto!) para tomar antes de embarcarme, hasta que finalmente lo conseguí. Pero….siempre hay un pero, el problema es que ayer mismo había fiesta familiar desde el mediodía y como era un verdadero festín carnívoro, no se podía regar con otra cosa que no sea el regalo de la vid.
Pavada de disyuntiva me puso la vida por delante, porque si me tomaba el tan “ansiado-ansiolítico” no podía mezclarlo con alcohol…¡¡¡¿¿¿Qué hago Dios???? Que hago?????? Fue una decisión difícil, pero finalmente ganó lo “natural”. Y me fui al aeropuerto, entera pero medianamente relajada, pensando en dormir una mini siesta hasta el aterrizaje, pero me fue imposible, el fucking avión no paró de moverse durante todo el viaje, ¡y yo sin una manito al lado para estrujar y descargar tensiones!!!!
Finalmente entre sudor, nervios, pensamientos del tipo de :” se cae, ahora se cae..” , y rezos en todos los idiomas y a todos los dioses que podía inventar, el maldito pájaro de lata hizo pié en mi Buenos Aires Querido y quien suscribe, se aflojó cual gelatina en la butaca. Ya sé que me dirán que es el medio de transporte más seguro, pero para mi, que quieren que les diga, no hay nada mejor que tener los pies sobre la tierra. Para volar, me quedo con la imaginación.
Para muchos esto no debe ser nada llamativo, pero algunos pocos que conocen de mis gustos y también mis fobias, sabrán que pocas cosas me dan más pánico que subirme a un avión, en realidad ahora no se me ocurre ninguna otra….
La cuestión es que cada vez que lo hago, trato de “relajarme” de alguna forma, si no es con alguna de esas pastillitas maravillosas ansiolíticas, es con unos vasitos de alguna bebida que me haga pensar en otra cosa.
Como me olvidé de llevar desde acá, anduve como loca, pidiendo que alguien se apiade de mi y me regale algún quimico (legal por supuesto!) para tomar antes de embarcarme, hasta que finalmente lo conseguí. Pero….siempre hay un pero, el problema es que ayer mismo había fiesta familiar desde el mediodía y como era un verdadero festín carnívoro, no se podía regar con otra cosa que no sea el regalo de la vid.
Pavada de disyuntiva me puso la vida por delante, porque si me tomaba el tan “ansiado-ansiolítico” no podía mezclarlo con alcohol…¡¡¡¿¿¿Qué hago Dios???? Que hago?????? Fue una decisión difícil, pero finalmente ganó lo “natural”. Y me fui al aeropuerto, entera pero medianamente relajada, pensando en dormir una mini siesta hasta el aterrizaje, pero me fue imposible, el fucking avión no paró de moverse durante todo el viaje, ¡y yo sin una manito al lado para estrujar y descargar tensiones!!!!
Finalmente entre sudor, nervios, pensamientos del tipo de :” se cae, ahora se cae..” , y rezos en todos los idiomas y a todos los dioses que podía inventar, el maldito pájaro de lata hizo pié en mi Buenos Aires Querido y quien suscribe, se aflojó cual gelatina en la butaca. Ya sé que me dirán que es el medio de transporte más seguro, pero para mi, que quieren que les diga, no hay nada mejor que tener los pies sobre la tierra. Para volar, me quedo con la imaginación.

Gracias por volar en Oceanic!
Viste,la estadistica sigue dando bien!! El tuyo no se cayó!!!
Grande Sil llegaste sana y salva.Me encanto tu relato tan sincero. Suerte para la proxima.
ay sil, te entiendo tanto , yo ni loca viajo en avion, si no tengo una mano, un brazo y/o una pierna amiga para estrujar.
pero mi tema no es cuando ya esta en el aire; yo le tengo terror al carreteo que hace para levantar vuelo, eso me pone muy mal, pero mal, mal; y mi miedo se acentuo con lo de lapa. asi que si no hay mano , que en lo posible necesito que sea masculina, y de confianza obvio, no te viajo. no no no y no. asi que te felicito por tu valentia. besos
Bueh! yo también le tenía miedo a volar, pero unos cuantos tragos antes de coger el avión me dejaron más tranquilo en mi primera vez Madrid-Frankfurt
Chuso, yo estuve todo un día entero de fiesta, tomando tinto (nada más que para que me tranquilice en el vuelo, obvio!!) y el miedo era tal, que estaba como si hubiera tomado té con leche….