Crónicas ArequensesAl otro día, a las 6 de la mañana una fuerte lluvia nos hizo asomar las cabezas con ojos lagañosos fuera de las carpas, pero solo para decir: “ y bueno, parece que no va a parar…” y seguir durmiendo. Más tarde constataríamos que alguien había levantado los cuchillos…

Otros artículos que quizas te interesen:

Deja un comentario

*